Cuatro Esquinas
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El mojón de las Cuatro Esquinas.
Tal vez sea el rincón más recóndito y desconocido para la mayoría de los alustantinos: es el mojón de
Llama la atención una pequeña hendidura en lo alto de la piedra que podría estar relacionada con las piletas que se localizan en algunos monumentos viarios, como los pairones, y que servían para almacenar el agua de lluvia de la que tomaba un poco el caminante para santiguarse. Y es que el mojón de las Cuatro Esquinas era, por un lado, un monumento sacralizado, en tanto que en él se colocaban unas cruces de cera que se bendecían el 3 de mayo en los cuatro pueblos durante la ceremonia de bendición de campos. Por otro, en él confluían varios caminos, como el de Bronchales a Tordesilos, el de Alustante a Rodenas, e incluso una cañada real de ganado que partiendo de entre los términos de Rodenas y Tordesilos, algo más al norte, conducía a las áreas de pastos del sur de los territorios de Molina y Albarracín y, más allá, a las dehesas de Andalucía, la Mancha y Extremadura. Hoy se corta repentinamente al entrar en el término de Motos.
El paisaje está compuesto por un matorral formado por enebros (Junuperus oxycedrus) y chaparras (Juniperus communis) fundamentalmente, acompañados de otras especies como el tomillo (Thymus vulgaris), el espliego (Lavandula latifolia) y el gamón (Asphodelus albus ramosus), si bien en los años 1970 se llevó a cabo una repoblación forestal en la parte de Motos con pino albar (Pinus sylvestris) que está prosperando.
Para llegar allí resulta imprescindible un buen mapa de escala 1:50.000 o 1:25.000 y una brújula, un guía o un buen sentido |